Edificio palaciego del Castillo de Ayora

Tras un largo periodo sin visitas guiadas por la Covid19, ya se puede subir a ver las últimas reformas realizadas en el castillo

Después de varios meses cerrado por la Covid-19, el Castillo de Ayora ha vuelto a realizar visitas guiadas con un gran cambio en su arquitectura. En 2007 se iniciaron una serie de fases de restauración y actualmente se ha concluido la fase VI. La consolidación del Castillo de Ayora ha sido realizada por el Ayuntamiento de Ayora con la colaboración del Ministerio de Fomento y del Ministerio de Cultura.

Todas las fases de restauración del Castillo de Ayora tienen como objetivo conservar y difundir este monumento declarado Bien de Interés Cultural. Además, se pretende recuperar los valores intrínsecos para dar a conocer su historia.

Historia y arquitectura que esconden las murallas del Castillo de Ayora

En su origen, el Castillo de Ayora fue construido con carácter defensivo tras la reconquista de Jaume I. En 1492 lo compra el Cardenal Mendoza y pasa a ser un palacio-fortaleza. De este modo, cambia el carácter defensivo y se convierte en un palacio residencial y se hacen remodelaciones encargadas por el Marqués para adaptar el castillo. Posteriormente, el castillo queda destruido por las tropas de Felipe V en la Guerra de Sucesión.

“El castillo tiene mucho carácter defensivo y por eso el mismo cerro en el que está situado el castillo se aprovecha para hacer la muralla” explica Jorge Pardo, técnico de la oficina de Turismo Ayora. El castillo se adapta al terreno y se aprovecha para “fabricar y dejar líneas defensivas muy marcadas”, añade.

Como explica Jorge Pardo, la mayoría del castillo tiene restos de dos métodos constructivos: sillería y mampostería. La sillería son las partes más trabajadas y finas que encontramos en los puntos más vistosos como las torres. Este método lo que hace es utilizar sillares: piedras muy grandes que se trabajan, labran y moldean para darle la forma del lugar donde van a ir. En otras partes se utiliza la mampostería: trozos de piedras grandes que se dejan caer sobre la misma argamasa gruesa y las piedras van rellenando el espacio. Este método se utilizaba en las partes más bastas como las murallas, paredes muy grandes, etc.

Actualmente, en el Castillo de Ayora existen los restos de la Torre del Homenaje, de la Puerta Falsa, de murallas y torres, de la Plaza de Armas, del patio palaciego, de un aljibe y de las cocinas. Con un aspecto destruido, en 2007 se comienzan una serie de fases para la restauración y consolidación de gran parte del castillo. En estos momentos se encuentra en la Fase VI, una de las últimas para cumplimentar la restauración.

El antes y el después de los sitios más destacados

El Edificio Palaciego era la estancia para la corte y donde estaban los comedores y dormitorios. Tiene forma de “L” y contiene cuatro plantas que se resolvían mediante forjados de vigas de madera en sentido transversal al de los muros. La puerta de acceso al edificio está hecha con elementos pétreos de sillería y con un arco de medio punto.

 

 

La Torre del Homenaje es la parte defensiva más resistente. De forma cuadrada, el acceso a esta se hace por una escalera de gran pendiente que comienza en el patio del palacio.

“Todo lo que se está haciendo y restaurando va en base a los planos originales que encargó en su día el Duque del Infantado”, explica Jorge. De esta manera, se han ido haciendo las distintas fases de restauración siguiendo la línea original y utilizando los mismos materiales o que simulan igual. “Intentamos respetar la estructura original del casillo”, concluye Jorge.